Energía del Solsticio con las bendiciones de Sekhmet

 

Artículo escrito por Vivianne Crowley para su columna “Greening the Spirit” 2016 en Patheos.com Traducido al Español por Ramien Mhadath para wiccatradicional.org

Salve Sekhmet!

Leona del desierto,

Amada hija de Ra,

Reina Protectora de tu gente,

Fiera madre del Príncipe Nefertem,

Hijo del primer rayo de sol, Nenúfar del Sol.

La energía del Solsticio de Invierno es tal que nos lleva hacia abajo y adentro – en dirección a lo profundo e interior, al lugar de descanso y recuperación después del trabajo, un tiempo necesario para acostumbrarse a una nueva vida, nuevas responsabilidades, y focalizarse en los otros en vez de sí mismo. El tiempo del nacimiento es un tiempo de cambios radicales y reajustes. Tradicionalmente, las mujeres tenían cuarenta días de recuperación después de dar a luz, antes de salir nuevamente al mundo. En el ritmo de nuestras propias vidas, podemos alinearnos con las energías de cada sabbat para crear un balance entre ser y hacer, actividad y reflexión. De esta forma, podemos evitar desgastarnos en nuestras vidas espirituales y materiales.

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Tilemahos Efthimiadis. From WikiMedia. CC License.

Preparándonos para el cambio.

Enfrentamos un tiempo de cambios radicales en el mundo. Las antiguas certezas han sido removidas. Las culturas dominantes se dan cuenta de que ya no están en la avanzada. Los eventos mundiales destrozan nuestras ilusiones y desafían nuestros valores. En momentos tales, necesitamos encontrar nuestra propia fiereza interior. Necesitamos energía y Fortaleza para prepararnos a manejar lo que sea que nos lance la vida. Si hemos de proteger todo lo que valoramos y reverenciamos como sagrado, necesitamos la fiera energía protectora de la leona con sus crías, del ciervo protector con su manada. El tiempo entre Yule e Imbolc es un tiempo en el cual podemos focalizarnos en cultivar nuestra fuerza, la fuerza que necesitaremos para involucrarnos con el mundo a medida que el fluir del Sol nos arrastra hacia el año que se avecina. ¿Qué podemos hacer? Los elementos pueden guiarnos.

Tierra – Come.

Mente-cuerpo-espíritu-corazón – nuestro Paganismo nos enseña que ninguno de estos funciona por separado. Cada uno interactúa con los otros para traer energía, claridad, resolución. La comida es el combustible del cuerpo y sin ella no podemos proveer el vehículo que alberga la mente, el corazón y el espíritu. Podemos fortalecernos al comer bien, dando a nuestros cuerpos la mejor comida, en las mejores combinaciones y las cantidades adecuadas para un óptimo funcionamiento. No podríamos hacer funcionar un automóvil con la bencina errada, así que, tras las festividades de Yule, demos a nuestro cuerpo genuina nutrición. Todos sabemos lo que nuestros cuerpos necesitan, y qué no, así que seamos bondadosos con nosotros mismos y nutrámonos bien.

Fuego – Múevete.

Camina, hace ejercicio, baila – el cuerpo humano no fue diseñado para sentarse por largos períodos. Lo que no se usa se atrofia. Necesitamos movernos si hemos de ser fuertes.

Aire – Habla.

Las interacciones voz-a-voz y cara-a-cara hacen que nosotros y los demás nos sintamos valorados en formas que un post de Facebook jamás logrará. Ellas crean un intercambio de energía que ayuda a cimentar nuestra resiliencia emocional. Somos animales tribales y no fuimos diseñados para períodos prolongados de aislamiento. Interactuar con otros estimula nuestro sistema immune y nos da la confianza para continuar adelante.

spiritualpracticeImage by Vivianne Crowley.

Agua – Duerme.

Muchos de nosotros sufrimos deprivación de sueño, y muy pocos logran llegar a las ocho horas de sueño de las generaciones previas, antes de que la luz eléctrica y los aparatos electrónicos se introdujeran en el dormitorio. La falta de sueño debilita el cuerpo, las emociones y la mente, en particular en la temporada invernal, en que somos más vulnerables físicamente. Necesitamos dormir para dar tiempo a nuestros cuerpos de recuperarse, de forma que se renueven a sí mismos. Necesitamos dormir para tener sueños, que nos permitan procesar y digerir todas las experiencias que se han impreso en nuestros cerebros. A partir de nuestros sueños, encontraremos una fuente de nuevas visiones e inspiración.

Éter – Práctica Espiritual.

En tiempos difíciles y desafiantes, necesitamos fortalecer nuestra conexión con los valores más profundos y nuestras fuentes de fortaleza espiritual. Nuestra práctica espiritual puede ser solitaria o acompañada, idealmente ambas; momentos de silencio, oración, meditación e interacción individual con lo Divino, en conjunto con las prácticas grupales que nos permiten un sentimiento de entorno compartido y comunidad.

Balance Elemental.

A medida que transitamos hacia el 2017, busquemos armonía dentro de nosotros, a través del balance de los elementos. Démonos un regalo en esta temporada de bendiciones. Esto es, el regalo de tomarnos en serio, de pensar que nuestros cuerpos, mentes, corazones y espíritus son dignos de ser cuidados y cultivados; tanto como podríamos preocuparnos por otra persona a quien amamos y estimamos. Cuando somos fuertes, podemos ser fuertes tanto para nosotros mismos como para otros. Cuando somos fuertes, tenemos el coraje de oponernos a lo que no es correcto y verdadero.

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Image by Rémih, from WikiMedia. License.

Sekhmet

Sekhmet, la Diosa Egipcia con cabeza de Leona, es una Diosa que solemos asociar más con el Verano que con el Solsticio de Invierno. Su energía, así como su fortaleza, pueden ser encontrada también, sin embargo, cuando el sol se encuentra en su nadir. Sekhmet es patrona de los guerreros. También es madre, y patrona de la sanación. Sus sacerdotes y sacerdotisas eran renombrados por sus poderes sanadores, pero también era invocada por los Faraones para defender Egipto, así como era llamada cuando se deseaba alejar la pestilencia y las enfermedades. A medida que nos aproximamos al Solsticio, ya sea que estemos en el hemisferio norte o sur, podemos honrar y buscar la protección de la diosa de cabeza de leona, hija amada del Dios Solar Ra, y madre poderosa del guerrero interno dentro de nosotros. Escuchemos sus palabras:

Yo soy quien viene a ti con cabellera flameante,

Yo soy quien da a luz al Niño de Fuego,

Yo soy quien cuida el Fuego de mi Amor Perfecto.

La Antorcha de Vida es mía,

Yo soy la Madre Creadora,

Yo vengo a ti como la Llama de Vida,

Yo soy Sekhmet.

Vengo a purificar, a sanar,

todas las fuerzas de sanación son mías.

El calor de tus manos viene de mí para sanar;

el calor que fluye perfectamente para purificar y desvanecer

los tumores cancerígenos y malignos de tu Mundo.

Recibe la fuerza vital,

la fuerza de la sangre que fluye a través de tu cuerpo;

recibe el aliento que no puede vivir sin el Fuego.

Asiéntate tú mismo sobre la Tierra.

¡Recibe el Fuego!

Tomado de Las Palabras de Sekhmet, por Alex Sanders, editado por Vivianne Crowley.

Artículo escrito por Vivianne Crowley para su columna “Greening the Spirit” 2016 en Patheos.com Traducido al Español por Ramien Mhadath para wiccatradicional.org
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